La banda berciana atraviesa uno de los momentos más ilusionantes de su corta trayectoria tras el lanzamiento de “arena y sal (la balada)”, una canción íntima y emocional con la que inauguran una nueva etapa artística. Hablamos con Mazu sobre el pop-rock dosmilero que define su sonido, el crecimiento del proyecto y su próximo paso por SilFest Valdeorras, uno de los festivales donde prometen vivir uno de los momentos más especiales del verano.
“arena y sal (la balada)” habla de la memoria, la pérdida y ese deseo imposible de volver a un lugar emocional. ¿Cómo nace una canción tan íntima dentro de Mazu?
Esta canción nace de una experiencia personal de Marta. Al principio era una canción muy personal y muy íntima que no sabíamos cómo iba a encajar dentro de Mazu, pero según empezamos a trabajar esa melodía acabó surgiendo una energía muy especial que nos conectó a todos con el sentimiento de la canción.
Habéis definido el tema como un “refugio”. ¿Sentís que las canciones también os sirven a vosotros para ordenar emociones o entender mejor ciertos momentos?
Si. De hecho, hay veces que hemos entendido una canción después de componerla. Como si se quedasen emociones atrapadas por el camino y que solo hemos conectado con ellas a través de la música.
Musicalmente seguís reivindicando el pop-rock emocional de los 2000, pero con una mirada muy actual. ¿Qué artistas o discos sentís que forman parte del ADN de Mazu?
Toda la era de los 2000 nos marcó mucho a todos de manera individual. Grupos como Pignoise, Amaral forman parte de esa corriente dosmilera que tanto nos mueve. También nos sentimos muy en sintonía con grupos como La Quinta estación, El sueño de morfeo o LOVG que tienen una formación muy similar a la nuestra.
Después de más de 200 conciertos tocando versiones antes de lanzar vuestro propio proyecto, ¿qué os enseñó esa etapa sobre cómo conectar con el público?
La verdad que ha sido como estar en un centro de alto rendimiento. En esos conciertos de versiones al final lo más importante es saber captar la atención del público y conectar con ellos. Creo que eso nos ha ayudado mucho a buscar la manera de hacerlo con nuestras propias canciones.
En esta nueva etapa parece que hay una apuesta muy clara por la honestidad y la cercanía, incluso en detalles como los títulos entre paréntesis. ¿Qué importancia tiene para vosotros mostrar esa parte más humana del proyecto?
Creemos que nuestro primer EP era una forma de presentarnos a nivel musical. En esta nueva etapa profundizamos más en cómo somos. Quizás esa cercanía y honestidad que estamos mostrando simplemente es un reflejo de cómo somos entre nosotros. Ahora mismo nos parece importante conectar con la gente desde nuestra esencia natural.
Este verano formaréis parte del cartel de SilFest Valdeorras. ¿Qué os apetece especialmente de tocar en un festival con una filosofía tan cercana y en plena naturaleza?
Por un lado, tocar en plena naturaleza es algo que nos hace especial ilusión. Al final, somos de verde y montaña y nos sentimos como en casa. Por otro lado, el SilFest tiene esa peculiaridad de no ser un festival masificado y creemos que la gente va de verdad a escuchar música y disfrutar de una manera muy cooperativa con los grupos. Es un gustazo.
SilFest suele apostar mucho por el descubrimiento y por bandas con personalidad propia. ¿Sentís que el festival encaja bien con la identidad de Mazu?
La verdad que para nosotros estar en el Silfest es un regalo enorme. Nos hace mucha ilusión tocar en un festival por el que han pasado tantos nombres relevantes cuando aún estaban emergiendo. Ojalá seamos un nombre más en esa lista jajaja.
Vuestras canciones parecen pensadas para ser compartidas en directo, casi como himnos emocionales. ¿Cómo imagináis un tema como “arena y sal (la balada)” sonando en un entorno como el de Valdeorras?
Será un momento curioso dentro del concierto. Nos da un poco de miedo llevar “arena y sal” a los directos porque solemos tener una energía muy explosiva y estar bastante locos encima del escenario. Esta canción no se presta a ésto y creemos que puede ser un punto bonito. Además el entorno de Valdeorras creo que acompaña la intimidad que tiene la canción. Es probable que sea uno de los pocos festivales donde hagamos esta canción este verano.
En muy poco tiempo habéis pasado de grabar vuestro primer EP a tocar en festivales importantes y agotar entradas en salas como Café La Palma. ¿Cómo estáis viviendo este crecimiento tan rápido?
La verdad es que la gente desde fuera siempre habla de ese “crecimiento rápido”, pero desde dentro no lo estamos viviendo con tanta rapidez jajaja. Supongo que estamos tan enfrascados en las canciones y en el día a día que solo estamos disfrutando y trabajando a tope en Mazu.
Para alguien que todavía no os conozca y vaya a descubriros este verano en SilFest, ¿qué creéis que define realmente la experiencia de ver a Mazu en directo?
Creemos que el directo es nuestro hábitat natural. Un concierto de Mazu es el lugar perfecto para olvidarte de todos los problemas. No planteamos los conciertos como un mero recital de canciones sino que intentamos que sea una experiencia inmersiva. Se genera una energía muy especial y única que se contagia entre nosotros y de nosotros al público. Merece la pena venir a vernos la verdad.