La banda presenta Hoy todo es amor, un disco visceral y generacional que refleja su evolución personal y musical tras Interferencias. Entre guitarras, existencialismo y una energía renovada en directo, Linze convierte la incertidumbre contemporánea en canciones que buscan sentido —y refugio— en el amor.
Tres años después de Interferencias, ¿qué representa para vosotros el lanzamiento de Hoy todo es amor dentro de vuestra evolución como banda?
Víctor: Lo cierto es que aunque suene a topicazo estamos muy orgullosos de cómo ha quedado el disco y de lo bien que refleja el momento actual que atravesamos como banda, como grupo de amigos, y como individuos. Creo que ha quedado un álbum muy visceral, honesto y emocionante. Nos gustaría pensar que independientemente de su mayor o menor éxito inmediato es un disco que envejecerá bien.
¿En qué sentís que habéis crecido o cambiado, tanto a nivel personal como musical, desde vuestro anterior trabajo?
José: Al crecer juntos hemos creado un vínculo entre los 5 muy fuerte, lo que nos ha llevado a saber separar lo personal de lo profesional a nivel banda, y esto es muy importante para una evolución profesional. Creo que es ahí donde entra este disco, construido en mayor parte por Vic, pero en otra medida por cachitos de todos nosotros, y sobretodo buscado en los momentos más íntimos en los que estábamos todos juntos.
Habláis de la incertidumbre de una generación hiperconectada. ¿Qué emociones o experiencias concretas queríais retratar en estas canciones?
Víctor: Hay mucho existencialismo en estas letras, y no es desde una pose forzada si no desde una inquietud compartida a nivel generacional. Tenemos el mayor acceso a información de la historia y cada vez nos cuesta más resolver las cuestiones más triviales. En «Hoy todo es amor» hay mucho miedo al futuro, desarraigo de lo que nos habían dicho que estaba bien y ansias por determinar una nueva forma de hacer las cosas.
¿Cómo ha sido el proceso de producción junto a Luis de Oleza y Carlos Sennacheribo? ¿Qué han aportado al sonido final del álbum?
Víctor: Ha sido muy sencillo, de primeras les llevamos canciones que ya sabíamos que iban a conectar con su forma de entender la música, y la conexión a nivel intelectual fue casi inmediata. Han aportado mucha homogeneidad entre los temas, el gusto compartido por meter guitarras, guitarras y más guitarras… Y bueno, a Pablo y a mí nos han obligado a reprimir el groove rockandrollero en nuestra forma de tocar la guitarra, lo cual ha sido divertido.
El vinilo contará con una edición deluxe y canciones inéditas. ¿Qué significado tiene para vosotros apostar por el formato físico en esta etapa?
Diego:Tiene varias facetas. Por una parte extiende la propuesta artística a lo visual, y no solo a lo musical. Hemos apostado muy fuerte por los diseños en grabado de la pena negra, con una conexión muy fuerte entre los temas tratados en las canciones y los conceptos plasmados. El vinilo muestra ese arte en un formato precioso. Por otra es una forma de financiar el proyecto por la gente realmente apasionada por nuestra obra, y consideramos que merecían ese extra de canciones inéditas. Y no olvidemos que el formato físico te da poder y pertenencia. Da igual que Spotify se arruine o que Linze se pelee con la discográfica. Si compras el disco, esas canciones serán accesibles para ti para siempre. Eso es maravilloso.
Ya habéis arrancado la gira 2026. ¿Qué sensaciones estáis viviendo al defender estos nuevos temas en directo?
Diego:Están gustando, incluso hay quien dice que son sus favoritas. Lo que pasa es que se nos da muy bien hacer rock en el escenario, y algunas canciones que esperábamos que fuesen tranquilas, no lo están siendo para nada. Nos espera una gira sudando en el escenario y pasándolo muy bien.
El 11 de abril presentáis oficialmente el disco en la Sala Villanos de Madrid. ¿Qué hace especial esa fecha dentro de la gira?
Víctor:Bueno, tocamos en casa por primera vez en más de un año, lo hacemos con el nuevo disco entre manos, y lo hacemos después de haber rodado la nueva propuesta de directo por media península, todo apunta a que vamos a llegar frescos a la capital. Y tenemos muchas ganas del encuentro con los fans más antiguos.
¿Cómo planteáis el directo de esta nueva etapa?¿Habrá diferencias claras respecto a la gira anterior?
Carlos: Sin duda seguiremos apostando por un directo potente y con energía. Siempre nos ha gustado caracterizarnos por la imagen desenfrenada y salvaje de nuestro directo. Es cierto que el registro musical ha evolucionado hacia algo más suave, pero estamos seguros de que en el directo nadie se quedará con cara de indiferencia
Si tuvierais que definir Hoy todo es amor con una idea o concepto que lo atraviese de principio a fin, ¿cuál sería?
Víctor: El amor como única certeza de que algo está bien en un mundo lleno de incertidumbre.