La banda canadiense The Free Label llega a Afroblue Festival 2026 dispuesta a desplegar toda la energía de uno de los directos más explosivos de la nueva escena funk internacional. En esta entrevista, el grupo habla sobre su evolución desde las giras autogestionadas por Europa hasta su crecimiento global, su amor por los sonidos clásicos y lo que prepara para su paso por Segovia: “Nuestro show es una fiesta y no nos guardamos nada”.
Vuestra música mezcla disco de los 70, R&B de los 90 y funk. ¿Cómo surgió esa combinación tan característica en The Free Label?
Pasamos muchísimo tiempo juntos escuchando discos, intentando impresionarnos unos a otros con nuevas ideas y sonidos, y descubriendo en qué destacaba cada uno con su instrumento y cómo podía encajar todo. Nuestra mezcla de estilos fue surgiendo poco a poco, a medida que aprendíamos a escucharnos y descubríamos lo que realmente nos apasionaba.
Desde “All Night” habéis experimentado un crecimiento constante. ¿Cuándo sentisteis que el proyecto empezaba a tener una dimensión internacional?
Reservamos nuestra primera gira europea en el verano de 2023. Sin apoyo de discográfica, sin tour manager, sin agencia de contratación… solo billetes de avión y muchas ganas de sacarlo adelante. Íbamos arrastrando el equipo en trenes y durmiendo en estaciones. Fueron buenos tiempos. Aprendimos muchísimo en aquella gira y fue nuestra puerta de entrada a la escena europea. Cada vez que volvemos todo es más grande y mejor.
Songs for Sienna ha tenido muy buena acogida. ¿Qué representa este disco dentro de vuestra evolución como banda?
Compusimos esas canciones juntos durante la gira, y fue la primera vez que todos compartíamos experiencias y vivencias que podían alimentar directamente las canciones. Aunque el disco terminó siendo un poco más lento y más enfocado al R&B que nuestro directo, sentimos que necesitábamos sacar todas esas emociones antes de volver a bailar.
Sois conocidos por vuestros directos llenos de energía y muy bailables. ¿Qué importancia tiene el escenario dentro de vuestra identidad artística?
Vivimos para el escenario. Muchas de las decisiones que tomamos al escribir canciones están pensadas para mejorar el directo. Todas las oportunidades y avances importantes que hemos tenido como banda han llegado gracias a los conciertos: desde fans recomendándonos a sus amigos hasta nuevas oportunidades de tocar o conocer músicos. Muchas canciones incluso nacen improvisando durante las pruebas de sonido. El escenario es realmente donde ocurre gran parte de lo que hacemos.
Habéis girado por Europa, Norteamérica y Australia. ¿Qué habéis aprendido tocando en contextos culturales tan diferentes?
Ha sido increíble poder conocer a tanta gente distinta alrededor del mundo. Cada cultura vive la música de una manera diferente. Algunas son más reservadas y necesitan tiempo para soltarse y bailar, mientras que otras ya están bailando antes incluso de que salgamos al escenario. Pero al final del concierto siempre sentimos el cariño. La música tiene una forma muy especial de unir a las personas y nos encanta poder compartirla con tanta gente.
Formaréis parte de Afroblue Festival en Segovia. ¿Qué os atrajo del festival y qué puede esperar el público de vuestro concierto?
España tiene una conexión increíble con la música en directo, y un festival como Afroblue, tan centrado en el soul, las raíces y el funk, es exactamente el tipo de sitio donde queremos estar. El público puede esperar un concierto lleno de energía y sin descanso. Todo es 100% en directo: sin bases pregrabadas ni artificios, solo seis tíos dejándose la piel sobre el escenario. Nuestros conciertos están pensados como una fiesta y nunca nos guardamos nada.
Vuestra música conecta mucho con sonidos clásicos, pero al mismo tiempo suena muy contemporánea. ¿Cómo encontráis ese equilibrio?
No lo vemos como un equilibrio buscado, sino como el resultado natural de cómo componemos. Todos crecimos escuchando funk, soul, R&B y disco de los 70 y los 80, así que ese groove, los sintetizadores analógicos, las guitarras limpias, las líneas de viento potentes y las armonías vocales forman parte de nuestro ADN. La parte contemporánea viene de la producción moderna. Componemos, grabamos y mezclamos pensando en cómo escucha música la gente hoy. Al mismo tiempo, rompemos muchas “normas” actuales de composición. Queremos seguir avanzando, pero sin miedo a llevar a la gente hacia algo que también suene clásico.
Las redes sociales han jugado un papel importante en vuestro crecimiento. ¿Cómo equilibráis vuestra presencia digital con la experiencia real del directo?
Internet es genial para mantener el contacto con los fans después de los conciertos, pero no hay ninguna aplicación capaz de replicar la sensación física de una línea de bajo o la energía de una sala llena y sudando. Usamos las redes como una especie de diario de carretera donde mostramos la realidad de una banda de gira, pero nuestro foco principal siempre está en lo que pasa cuando subimos al escenario.
Como banda emergente con proyección internacional, ¿cuáles han sido vuestros mayores retos hasta ahora?
Hace falta muchísimo tiempo y trabajo detrás de cámaras para que un proyecto así siga creciendo. Lo más difícil ha sido mantenernos fieles a nuestra visión y seguir comprometidos. Es un privilegio enorme poder tocar tanta música y nunca lo damos por sentado, pero pasar tanto tiempo lejos de la gente que quieres puede ser duro. Por suerte, nuestros fans se han convertido casi en una segunda familia y entre nosotros siempre mantenemos el ánimo alto durante las giras. De momento está funcionando.
Mirando al futuro, ¿hacia dónde queréis llevar el sonido y la visión de The Free Label?
Nunca dejamos de escribir canciones, desarrollar el directo y pensar en nuevas formas de llevar nuestra música a más gente. Hay muchísimas cosas que queremos seguir mejorando en la producción del show: más luces, momentos inmersivos, crear una narrativa más fuerte sobre el escenario… En este próximo disco no nos da miedo explorar una estética un poco más oscura mientras seguimos madurando, sin perder nunca el baile ni el buen rollo que define lo que hacemos. Queremos que nuestros conciertos sigan siendo un espacio donde cualquiera pueda venir, bailar y olvidarse por un rato de todo lo que pasa fuera. Nos vemos en el próximo concierto.